13.5.13

Alabarces - Estudios preliminares: apuntes para una introducción a la lectura de los textos gramscianos

Gramsci: político y pensador italiano (1891-1937). Formado por el marxismo, fundador del PC italiano en la 1ra posguerra. Encarcelado en 1926.

Se cuestiona las causas del surgimiento del fascismo, sus reflexiones son político culturales.
La relación entre sectores dominantes y dominados está marcada por lo ideológico-cultural más que por lo económicoà es este campo el que ve la necesidad de la lucha política y la existencia del conflicto central.

Para Marx, la superestructura está determinada por la base.
La estructura representa las políticas económicas, la fuerza material.
La superestructura representa lo discursivo, lo simbólico, la ley, la cultura.
El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política e intelectual.
No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino su ser social el que determina su conciencia.

Para Gramsci, el conflicto (la lucha por la hegemonía) se traslada a la superestructura.
Reconoce la importancia de lo superestructural como lugar de conflicto social.
El folklore es la cultura de los sectores subalternos: es confuso, heterogéneo, problemática y existente.
Desarrolla el concepto de HEGEMONIA  como una forma más rica de entender las relaciones sociales.
Diferencia dominación de hegemonía:
-       la dominación es la imposición desde el exterior de una determinada relación, imposición que cuenta con resistencia y solo puede mantenerse por el aparato represivo;
-       la hegemonía es el proceso de dominación (no como imposición del exterior) sino como un proceso en el que una clase hegemónica en la medida en que representa intereses que también reconoce como suyos las clases subalternas.
Esto significa que “aquí no hay hegemonía”. Hay un sentido de complicidad.
La hegemonía es el hecho de hacer aparecer una concepción del mundo como la más válida y convincente.
Es central en la lucha por el poder.
Gramsci pone prioridad a la lucha cultural frente a la económica.
El folklore es la concepción del mundo y de la vida en contraposición del mundo oficialà es la cultura popular. Lo popular contra lo no popular (lo culto, lo dominante).
Cultura popular es para Gramsci lo que los sectores populares usan, lo que hacen propio (mas allá de donde se origine).
La cultura popular no puede ser originaria de los sectores popularesà la “circularidad cultural” permite explicar la apropiación que los sectores populares hacen de las practicas de elite.
Algo es popular en relación a lo no popular.
No existe cultura autónoma en cuanto pura, incontaminada.
La cultura es un dinámico circuito de intercambios y de conflicto, es un campo de lucha por la hegemonía.
Cuando Gramsci afirma que la cultura popular es una ideología le está otorgando un grado de autonomía fuerte. En la visión de Gramsci las clases populares piensan por su cuenta hasta cuando se equivocan
El sentido común no es una concepción única, idéntica en el tiempo y en el espacio: es el folklore de la filosofía y, al igual que ésta, se presenta en innumerables formas.
Su rasgo fundamental y más característico es el de ser una concepción disgregada, incoherente, inconsecuente, conforme a la posición social y cultural de las multitudes de las que constituye la filosofía.
Cuando se forma en la historia un grupo social homogéneo, se elabora también, contra el sentido común, una filosofía homogénea, es decir, coherente y sistemática.
Estos sistemas influyen en las masas populares como fuerza política externa, como elemento de fuerza cohesiva de las clases dirigentes, es decir, como elemento de subordinación a una hegemonía exterior, que limita negativamente el pensamiento original de las masas populares sin influir en él positivamente.
Los elementos principales del sentido común son suministrados por las religionesà por esto la relación entre el sentido común y la religión es mucho más íntima que la relación entre el sentido común y los sistemas filosóficos de los intelectuales.
En el sentido común no sólo influyen las formas más toscas y menos elaboradas de estos diversos catolicismos, actualmente existentes /// en el sentido común predominan los elementos “realistas”, materialistas, es decir, el producto inmediato de las sensaciones elementales, lo cual no está en contradicción ni mucho menos con el elemento religioso.
El sentido común es un agregado caótico de concepciones diversas y en él se puede encontrar todo lo que se quiera.

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